¿Quién manda en
su vida? ¿Usted o su destino?
¿Usted se
considera dueño de su vida? o ¿prefiere pensar que todo está predestinado y es
inútil cambiar su rumbo (como que “no importa que decidas, - tu destino ya está
escrito”)?
En el primer
caso, según la teoría de las posibilidades, podrían existir miles de variantes
de su vida, en dependencia de la selección de la alternativa o toma de
decisiones, como las ramificaciones de un árbol. Entonces, podríamos imaginar
que la vida está llena de experimentos – véalo desde este punto de vista, sea
más creativo y más generoso consigo mismo. No se juzgue duro al pasar el
tiempo, si un experimento no dio el resultado esperado. Ni se autoreproche
mirando al pasado. Somos humanos, acéptese y acepte a los demás tal como son.
La decisión que
usted tomó en aquel momento de su vida (no tomar ninguna – también es una
decisión), tenía su “porque”, y usted entonces no era como ahora, tenía menos
edad y menos experiencia. Todo cambia, y no se puede entrar al mismo río dos
veces. Hace un instante ya pasó, y no volverá. Manténgase en su presente, el
pasado ya se fue y el futuro todavía no ha llegado…
Solamente
agradezca al Universo, o al Creador Supremo por darle estas oportunidades y
experiencias.
Y no importa, si
aquella decisión ha sido buena o mala, olvídense de las evaluaciones y
comparaciones. Este mundo ha sido creado sin etiquetas, pero con un gran amor y
aceptación incondicional.
Las etiquetas las
pegamos nosotros y en gran parte todos somos víctimas de la manipulación
mediática, nos comparan entre sí desde que nacemos y nos categorizan y
califican según diferentes criterios a lo largo de la vida. Desde el jardín
infantil, midiendo el desarrollo psicomotor y la estatura. Clasificando,
comparando. Y etiquetando: “este está por debajo del promedio”, “esta está
atrasada en el lenguaje”, y etc.
Entonces ya vamos
absorbiendo estos esquemas mentales de perfeccionismo o deficiencia, cultivando
nuestros sentimientos de frustración, de minusvalía, de rechazo al mundo, de
complejos…de celos, de envidia, de rencor…
Y más adelante,
peor… El colegio, la universidad, las entrevistas de trabajo, la selección de
pareja, el matrimonio, la fertilidad o infertilidad, el salario, los hijos, los
nietos, la jubilación, la vejez, y… ¡se acabó!
Pregunta final:
¿Disfrutaste mucho durante esta carrera?
Por esto digo: No
se dejen manipular, no se comparen con nadie, usted es el único e irrepetible,
con sus propias decisiones, debilidades y fortalezas. Ámese a usted mismo tal
como es, y acéptese y acepte a los demás tal como son.